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Pencas de acelga azucaradas

A la hora de preparar las verduras para cocinar se tiene a veces la sensación de que, tras limpiarlas, hemos tirado más de la mitad. Es cierto que para determinadas elaboraciones hemos de quedarnos sólo con determinadas partes, pero no nos hemos de conformar con tirar el resto, simplemente recurrir al recetario tradicional o echar a volar nuestra creatividad para transformar las hojas más viejas de la alcachofa, las vainas de habas o guisantes, los troncos de coliflor o las pencas de acelga que nos quedan tras preparar una coca de verdura o una tortilla.

Ingredientes

  • Pencas de acelga
  • Una ramita de hierbabuena
  • 1 huevo
  • 1/4 de taza de leche
  • 1/2 taza de harina
  • 1/4 de cucharadita de levadura química
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Azúcar
  • Canela

Comenzamos retirando las fibras de las pencas con ayuda de un cuchillo.

Introducimos en un cazo con agua y una ramita de hierbabuena y hervimos durante unos 20 minutos.

Pasado ese tiempo, escurrimos las pencas y las sumergimos en un lebrillo con agua fría y cubitos. El agua helada parará la cocción así como también evitará que los troncos de la acelga oscurezcan.

Batimos un huevo en un plato hondo. Agregamos la leche y, mientras removemos, añadimos poco a poco la harina mezclada con la levadura hasta que quede una masa espesa.

Sentamos una sartén con aceite de oliva virgen extra a fuego vivo. Cuando esté bien caliente, pasamos una a una las pencas por la masa y las freímos hasta que tomen un tono dorado.

Extraemos y dejamos sobre el escurridor o papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.

Aún calientes, espolvorear con azúcar y un poco de canela.

Se pueden servir templadas o frías.

‘Velouté’de troncos de coliflor e hinojo

24

10 2019

Cuando cocinamos con coliflor, la mayoría de veces sólo utilizamos los ramilletes, descartando el tronco central, también incluso los más gruesos. En vez de tirarlos, se pueden guardar para elaborar cremas o para añadir a un arroz seco.

Para preparar esta velouté aprovechamos además del tronco y las hojas de la coliflor, las capas exteriores de unos bulbos de hinojo, las cuales se suelen retirar por ser más viejas y fibrosas.

Ingredientes para 4 personas
  • Tronco y hojas de una coliflor
  • Capas exteriores y troncos de 2-3 bulbos de hinojo
  • 1 puerro
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta

Así, en primer lugar, limpiamos un puerro retirando únicamente el pedúnculo y realizando un corte a lo largo de toda la hortaliza, de forma
que, al pasarla por agua lleguemos a todas las capas y no nos quede nada de tierra o arena.

A continuación, disponemos una olla con dos cucharadas de aceite de oliva
virgen extra sobre fuego moderado, en el que rehogaremos el puerro cortado en aros gruesos.

Entre tanto –sin olvidarnos de remover de tanto en tanto el puerro- repelamos con la ayuda de un cuchillo la capa externa del tronco de la coliflor y troceamos bastamente. Añadimos a la olla junto al puerro.
Cortamos las hojas y troncos del hinojo (incluido el perifollo) que ya habremos lavado previamente, y lo agregamos a la cazuela, salpimentamos, removemos, tapamos, bajamos el fuego y dejamos que termine de rehogar
durante unos 10 minutos.

Pasado ese tiempo, regamos con 750ml de agua y dejamos cocer durante otros quince minutos. Pasado ese tiempo, pasamos por pasa purés o bien procesamos en batidora de vaso hasta conseguir una crema
homogénea.

El último paso será pasar por un colador de malla fina para eliminar las fibras.
Servir caliente y regada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Hamburguesas de quinoa y calabacín

01

08 2019

Si al servir una quinoa como acompañamiento o ensalada nos ha sobrado, la podremos utilizar como base para elaborar unas ricas y ligeras hamburguesas.

Esta receta es válida tanto si se trata de la quinoa tal cual como si la habíamos aderezado con otros ingredientes.

Para 2 hamburguesas:

  • 1 taza de quinoa
  • medio calabacín
  • 2 cucharadas de cebolla picada
  • 2 cucharadas de harina de garbanzo
  • 1 cucharadita de pimentón Tap de cortí
  • 1 pizca de sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Rehogamos a fuego moderado en una sartén con una cucharada de aceite de oliva virgen extra la cebolla picada con una pizca de sal.

Cuando esté bien pochada, añadimos el calabacín que habremos rallado previamente, sin necesidad de pelarlo pero, eso si, bien limpio.

En cuanto haya perdido tersura, retiramos del fuego.

Introducimos en un cuenco dos cucharadas de harina de garbanzo con otras dos de agua y una cucharadita de pimentón tap de cortí y mezclamos hasta formar una pasta.

Agregamos el sofrito de calabacín y cebolla, ligamos y añadimos la quinoa. Corregimos de sal y removemos bien.

Si vemos que la mezcla queda muy húmeda, agregamos un poco más de harina de garbanzo hasta consguir que adquiera un poco más de consistencia, como si fuera una masa de croquetas ligera.

Calentamos una cucharadita de aceite de oliva virgen extra en una sartén a fuego moderado. Con ayuda de un aro metálico, formamos las hamburguesas y dejamos sofreír unos 4 minutos.

Pasado ese tiempo, damos la vuelta a la hamburguesa para que se dore por el otro lado. Servimos acompañadas por una buena ensalada de brotes verdes, por ejemplo.

Estas hamburguesas nos solucionaran un menú de último momento ya que si, tras darles forma las congelamos envueltas individualmente en papel film, cuando las necesitemos bastará retirarles el envoltorio y, sin necesidad de descongelar, las podremos pasar por la plancha y consumir.