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Hamburguesas de quinoa y calabacín

Si al servir una quinoa como acompañamiento o ensalada nos ha sobrado, la podremos utilizar como base para elaborar unas ricas y ligeras hamburguesas.

Esta receta es válida tanto si se trata de la quinoa tal cual como si la habíamos aderezado con otros ingredientes.

Para 2 hamburguesas:

  • 1 taza de quinoa
  • medio calabacín
  • 2 cucharadas de cebolla picada
  • 2 cucharadas de harina de garbanzo
  • 1 cucharadita de pimentón Tap de cortí
  • 1 pizca de sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Rehogamos a fuego moderado en una sartén con una cucharada de aceite de oliva virgen extra la cebolla picada con una pizca de sal.

Cuando esté bien pochada, añadimos el calabacín que habremos rallado previamente, sin necesidad de pelarlo pero, eso si, bien limpio.

En cuanto haya perdido tersura, retiramos del fuego.

Introducimos en un cuenco dos cucharadas de harina de garbanzo con otras dos de agua y una cucharadita de pimentón tap de cortí y mezclamos hasta formar una pasta.

Agregamos el sofrito de calabacín y cebolla, ligamos y añadimos la quinoa. Corregimos de sal y removemos bien.

Si vemos que la mezcla queda muy húmeda, agregamos un poco más de harina de garbanzo hasta consguir que adquiera un poco más de consistencia, como si fuera una masa de croquetas ligera.

Calentamos una cucharadita de aceite de oliva virgen extra en una sartén a fuego moderado. Con ayuda de un aro metálico, formamos las hamburguesas y dejamos sofreír unos 4 minutos.

Pasado ese tiempo, damos la vuelta a la hamburguesa para que se dore por el otro lado. Servimos acompañadas por una buena ensalada de brotes verdes, por ejemplo.

Estas hamburguesas nos solucionaran un menú de último momento ya que si, tras darles forma las congelamos envueltas individualmente en papel film, cuando las necesitemos bastará retirarles el envoltorio y, sin necesidad de descongelar, las podremos pasar por la plancha y consumir.

01

08 2019

Sopa asiática de salmón

La buena costumbre de indicar en la pescadería que no nos tiren ni cabeza ni espina del pescado recompensa con inigualables caldos que nos pueden servir de base para reconfortantes sopas, arroces o guisos en función del espécimen elegido sin apenas invertir tiempo y mucho menos esfuerzo.

Ingredientes para 4 personas:

  • la cabeza y espina de medio salmón
  • un puerro
  • 2 zanahorias
  • 4 tirabeques
  • 1 cebolla tierna
  • 1 guindilla roja fresca
  • Jengibre fresco
  • 7 briznas de cebollino fresco
  • Unas ramitas de cilantro fresco
  • Brotes de rábano
  • 1/2 limón

Retiramos el pedúnculo y hojas exteriores del puerro y lavamos las zanahorias. Troceamos todo bastamente y lo introducimos junto con el pescado y una pizca generosa de sal en una olla con  litro y medio de agua que sentaremos tapada sobre fuego vivo durante 20 minutos.

Colamos con colador chino, momento que aprovecharemos para retirar y reservar las mollitas del cogote y espina, a continuación presionaremos el contenido del chino con un mortero para extraer la máxima sustancia posible.

A continuación prepararemos todos los ‘tropezones’ que llevará esta sopa de corte oriental.

Lavamos los tirabeques, les retiramos las puntas y las fibras laterales. Troceamos con los dedos.

Retiramos las hojas exteriores de la cebolla tierna y laminamos, incluyendo el tallo verde.

Cortamos la guindilla a aros.

Pelamos el jengibre y cortamos 4 rodajitas.

Lavamos el limón (mejor si es ecológico para asegurarnos que la piel no contiene ceras) y con la ayuda de la mandolina, realizamos 4 lonchas finas.

Lavamos el cebollino y el cilantro. El primero lo picamos y del segundo nos quedamos únicamente con las hojas.

Pasamos por agua los brotes de rábano.

Disponemos tantos boles como se vayan a servir e introducimos en cada unos trozos de tirabeque, láminas de cebolla tierna, una rodaja de jengibre, unos aros de guindilla, un trozo de limón, unas hojas de cilantro, espolvoreamos con el cilantro y unas mollas de salmón. Agregamos una cucharadita de ketjap manis (salsa de soja indonesia) y otra de nuoc nam (salsa de pescado).

Ahora solo nos quedará regarlo todo con el caldo de salmón bien caliente y llevar a la mesa.

20

06 2019

Dip de salmón y pepinillos agridulces

Pescados a la plancha o al vapor, en ausencia de salsa no son muy apetecibles de un día para otro, ya que el proceso de recalentado no hace más que resecarlo y hacerlo menos gustoso.

De modo que, si no hemos calculado bien las cantidades y nos ha sobrado un buen pedazo de pescado, lo mejor es optar por su consumo en frío.

Desmenuzado en una ensalada o bien preparando una crema que tanto nos puede servir para sencillamente dipear como aperitivo o incluso como entrante rellenando unas barquitas de endivia o unos huevos hervidos.

Ingredientes:

  • 50 gramos de Salmón a la plancha o al vapor
  • 1/2 pepinillo agridulce grande
  • 1/2 cebolla tierna, incluído el tallo verde
  • 3 cucharadas generosas de yogur griego
  • El zumo de medio limón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta
  • Eneldo
  • Pimienta cayena en polvo (opcional)

Comenzamos retirando las posibles espinas y restos de piel que pudiera tener el salmón.

A continuación, disponemos el pescado en un bol desmenuzándolo bastamente con los dedos o bien con la ayuda de un tenedor. Picamos bien menudos unos pepinillos estilo alemán y una cebollita tierna (si no tenemos, podemos sustituirla por un cuarto de cebolla fresca o bien una cucharada de cebolla frita).

Salpimentamos, espolvoreamos generosamente con eneldo y pimienta cayena molida. Regamos con el zumo de medio limón, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y, por último, añadimos yogur griego o queso blanco batido en función de que deseemos una textura más o menos espesa. Mezclamos bien con un tenedor hasta que todos los ingredientes estén integrados y ya estará lista para comer sobre una tostada o mojando directamente del bol con unos triángulos de maíz.

16

05 2019