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Timbal de pollo con salsa de tomate

Para el que tiene la olla siempre en marcha para hacer caldo se le puede hacer difícil dar a basto para comer las tan socorridas croquetas, eso sin contar con que, no nos engañemos, llevan un trabajo que es mejor hacer de mes en mes por lo engorroso que puede llegar a resultar, sobre todo si a uno le gustan las croquetas melosas.

Ideal para salir del paso es este timbal, que combina las mollas que habremos extraído de las carcasas utilizadas para el caldo, con un puré de patata bien condimentado y con una salsa de tomate casera para aportar jugosidad al plato.

Ingredientes para 4 personas
  • 100g de mollas de pollo
  • 1 lata de tomates enteros o 5 tomates de pera frescos
  • 3 dientes de ajo
  • 3 patatas medianas hervidas
  • 25g de mantequilla
  • Sal
  • pimienta negra
  • Nuez moscada
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

En primer lugar, procedemos a preparar la salsa de tomate para lo que sofreímos una lata de tomates enteros pelados en una cazuela con dos cucharadas de aceite de oliva a fuego vivo. Mientras va sofriendo, aprovechamos para trocearlos con la ayuda de una cuchara de madera. Salpimentamos y dejamos cocer a fuego medio durante unos 25 minutos. Pasamos por el pasapurés.

Tras una larga cocción el pollo ya no es tan sabroso, así que tras picar a cuchillo las mollas, lo avivaremos un poco pasándolo por la sartén. Así, pondremos una cucharada de aceite a calentar en la sartén junto con el ajo pelado y picado.

Cuando empiece a tomar un tono color caramelo, agregamos el pollo picado y lo salteamos hasta que empiece a dorarse y reservamos.

En un lebrillo, chafamos con ayuda de un tenedor -o pasamos por el pasapurés con el tamiz de agujero más grande- la patata hervida y pelada (para que resulte más sencillo mejor si aún está templada)

Condimentamos con la mantequilla, sal, pimienta negra y nuez moscada en polvo. Agregamos el pollo sofrito y mezclamos bien.

Colocamos en el plato y servimos con la salsa de tomate aparte para que cada comensal se sirva a voluntad.

03

10 2019

Coquitas de restos de trempó

Probablemente sean los últimos días en los que aún se puedan encontrar tomates decentes en el mercado ahora que hemos dicho adios al verano.

Para los que amamos este fruto son días de consumirlos como si no hubiera un mañana, de ahí que lleguemos a perder la medida a la hora de preparar platos como el trempó.

Si hemos alargado demasiado las cantidades y nos ha quedado un táper de un día para otro, coincidiremos que el exceso de macerado en su aliño lo hará no tan gustoso para comer tal cual, pero sí para deleitarse sobre una coca en formato aperitivo.

Ingredientes para 4 coquitas
  • 2 tazas de trempó (ya aliñado)
  • 1/4 de taza de agua
  • 1/4 de taza de aceite de oliva virgen extra
  • Harina
  • Sal
  • 4 aceitunas negras de calidad

Encendemos el horno para precalentar a 190º.

En un lebrillo introducimos el aceite de oliva virgen extra, el agua y una pizca de sal. Al tiempo que removemos circularmente con un tenedor de madera, vamos añadiendo poco a poco harina. Cuando la masa forme una pelota en torno al tenedor y no esté pegajosa al tacto, la masa estará lista.

Dividimos la masa en 4 partes. Engrasamos la lata de horneado – o las 4 individuales si tenemos- y procedemos a extender dejando unos centímetros de separación entre una y otra cada bola de masa. Lo haremos con las yemas de los dedos, presionando hasta conseguir una base finita, pero lo suficiente gruesa como para aguantar el peso del trempó.

Introducimos en el horno durante unos 10 minutos para evitar que la base se humedezca en exceso y nos quede una coca extra crujiente.

Cubrimos con el trempó bien escurrido (no va de más estrujarlo un poquito con las manos), coronamos con la aceituna negra cada una de las coquitas y devolvemos al horno durante unos 20-30 minutos más o hasta que los bordes empiecen a tostarse.

26

09 2019

Empanadillas de pera con nueces

Si nos encontramos con unas peras demasiado maduras como para disfrutarlas tal cual, podemos considerar hacer con ellas algún dulce, ya sea para postre como golosina de media tarde.

En este caso, se nos habían pasado irremediablemente dos piezas, por lo que decidimos convertirlas en relleno de unas empanadillas, aprovechando que en la nevera teníamos unas láminas.

Ingredientes
  • 2 peras
  • 6-8 láminas de empanadilla
  • 1/4 de taza de nueces peladas
  • 10g de mantequilla
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • canela en polvo

Para elaborarlas, en primer lugar, pelamos las peras retirando el corazón y -si fuera necesario- las zonas echadas a perder-. Las cortamos a cubitos.

En una sartén a fuego medio, derretimos la mantequilla. Cuando empiece a burbujear, agregamos la pera y removemos bien para que se impregne bien y espolvoreamos con el azúcar moreno.

Continuamos removiendo para ayudar a que se diluya el azúcar y espolvoreamos con una pizca de canela en polvo.

Cuando la pera empiece a tomar un color caramelo, retiramos del fogón y vertemos sobre un colador fino que habremos colocado sobre un cuenco con el objetivo de salvar el almíbar. Dejamos templar.

Cuando la fruta esté a temperatura ambiente, precalentamos el horno a unos 130˚ mientras hacemos las empanadillas.

Las láminas para empanadillas comerciales suelen venir con unos separadores de papel parafinado, los cuales aprovecharemos tanto para el preparado de la empanadilla como para su horneado.

Así, separamos la primera oblea sin retirar el papel que la acompaña y la emplazamos sobre la encimera.

Disponemos una cucharadita de postre generosa del relleno de pera en el centro y coronamos con algunos trozos de nuez.

Levantamos uno de los extremos de la lámina de pasta con ayuda del papel, con cuidado para que el relleno no se desplace fuera por los extremos, hasta unir con el extremo opuesto. Presionamos con la yema de los dedos hasta que quede bien sellada la empanadilla.

La colocamos sin quitar el papel en la placa de horno.

Repetimos la operación hasta agotar la pera.

Introducimos en el horno durante unos 15 minutos y, pasado ese tiempo, pintamos las empanadillas con ayuda de un pincel con el almíbar que habíamos reservado.

Volvemos a introducir en el horno durante otros 10 minutos o hasta que estén bien doradas. Retiramos cuidadosamente el papel de la base antes de que enfríen del todo.

Se pueden servir aún calientes solas o acompañadas por un helado de vainilla o bien ya a temperatura ambiente.

12

09 2019

Crackers de arroz con especias

El arroz blanco es la típica guarnición de batalla que nos puede sacar de cualquier apuro, pues es un ingrediente que suele estar en todas las despensas.
También es cierto que si uno calcula mal la cantidad y hace de más,
corre el peligro de quedar perdido en un táper en la nevera in eternum.
Si preparamos estos crackers y los guardamos en un recipiente hermético en la nevera, los podremos consumir hasta una semana después a modo de mata hambre, solos o para bañar en hummus o guacamole.
Para elaborarlos, solamente tenemos que condimentar el arroz con las especias o hierbas aromáticas que más nos gusten o tengamos a mano, tales como curry, orégano, hierbas provenzales, guindilla… o por qué no, queso parmesano o un menorquín muy curado.

Ingredientes
  • 1 taza de arroz hervido
  • 1 cucharadita de semillas de sésamo negro
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de pimienta cayena
  • 1/2 cucharadita de sal

Mezclamos bien todos los ingredientes en un lebrillo.

Extendemos la mezcla formando una capa de un centímetro aproximadamente sobre una placa de horno que habremos protegido con papel apto para hornear o una esterilla de silicona.

A continuación, horneamos a baja temperatura colocando la bandeja en la
zona alta del horno, unos 90º durante 40 minutos o hasta que los granos se
hayan deshidratado, sin importar que se tuesten un poco de más los extremos.

Apagamos el horno y dejamos enfriar en su interior nuestra placa de arroz especiado.
Ya completamente fría, la troceamos con los dedos teniendo en cuenta que después las freiremos y doblarán su tamaño.
Calentamos aceite de oliva en una sartén a fuego vivo y freímos los crackers, mejor de dos en dos como máximo, pues se doran en cuestión de
segundos.

Los sacamos con ayuda de una espumadera y los dejamos enfriar sobre un colador (o papel de cocina) para eliminar el exceso de aceite antes de servirlos.

05

09 2019

Codornices con verduras en escabeche

En caso de que nos queden unas codornices -incluso conejo- cocinados a la plancha, podemos convertirlos en un sabroso escabeche con el que no solo conseguiremos un plato completamente diferente, sino también aportar un punto más de jugosidad a la carne, la cual se podría perder en caso de que decidiéramos simplemente recalentarla.

Ingredientes:

  • Restos de codorniz a la plancha
  • 1 calabacín
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de pimienta negra en grano
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 taza de vinagre de vino

Para elaborar este sencillo escabeche, en primer lugar, cortamos en juliana el calabacín. Una vez cortado, lo dejamos que sude un poco en un colador con un buen pellizco de sal.

Entre tanto, pelamos la zanahoria y la cortamos en juliana, hacemos lo mismo con una cebolla pequeña y rehogamos ambas a fuego medio en una cazuela con media taza de aceite, una hoja de laurel, una pizca de sal y pimienta y dos dientes de ajo golpeados.

Cuando la cebolla esté blandita, pero antes de que empiece a tomar color, agregamos el calabacín que habremos enjuagado previamente.

Rehogamos otro minuto y añadimos los trozos de codorniz y la media taza de vinagre.

Removemos bien y, cuando rompa a hervir, apagamos el fogón y dejamos que se enfríe completamente.

Cubrimos y guardamos en la nevera hasta su consumo.

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07 2019

Sopa asiática de salmón

La buena costumbre de indicar en la pescadería que no nos tiren ni cabeza ni espina del pescado recompensa con inigualables caldos que nos pueden servir de base para reconfortantes sopas, arroces o guisos en función del espécimen elegido sin apenas invertir tiempo y mucho menos esfuerzo.

Ingredientes para 4 personas:

  • la cabeza y espina de medio salmón
  • un puerro
  • 2 zanahorias
  • 4 tirabeques
  • 1 cebolla tierna
  • 1 guindilla roja fresca
  • Jengibre fresco
  • 7 briznas de cebollino fresco
  • Unas ramitas de cilantro fresco
  • Brotes de rábano
  • 1/2 limón

Retiramos el pedúnculo y hojas exteriores del puerro y lavamos las zanahorias. Troceamos todo bastamente y lo introducimos junto con el pescado y una pizca generosa de sal en una olla con  litro y medio de agua que sentaremos tapada sobre fuego vivo durante 20 minutos.

Colamos con colador chino, momento que aprovecharemos para retirar y reservar las mollitas del cogote y espina, a continuación presionaremos el contenido del chino con un mortero para extraer la máxima sustancia posible.

A continuación prepararemos todos los ‘tropezones’ que llevará esta sopa de corte oriental.

Lavamos los tirabeques, les retiramos las puntas y las fibras laterales. Troceamos con los dedos.

Retiramos las hojas exteriores de la cebolla tierna y laminamos, incluyendo el tallo verde.

Cortamos la guindilla a aros.

Pelamos el jengibre y cortamos 4 rodajitas.

Lavamos el limón (mejor si es ecológico para asegurarnos que la piel no contiene ceras) y con la ayuda de la mandolina, realizamos 4 lonchas finas.

Lavamos el cebollino y el cilantro. El primero lo picamos y del segundo nos quedamos únicamente con las hojas.

Pasamos por agua los brotes de rábano.

Disponemos tantos boles como se vayan a servir e introducimos en cada unos trozos de tirabeque, láminas de cebolla tierna, una rodaja de jengibre, unos aros de guindilla, un trozo de limón, unas hojas de cilantro, espolvoreamos con el cilantro y unas mollas de salmón. Agregamos una cucharadita de ketjap manis (salsa de soja indonesia) y otra de nuoc nam (salsa de pescado).

Ahora solo nos quedará regarlo todo con el caldo de salmón bien caliente y llevar a la mesa.

20

06 2019

Empanadillas de pulpo y espinacas

A la hora de preparar pulpo a la gallega, una vez hervido y troceado y a la hora de servir, se suelen descartar la cabeza y las puntas de los tentáculos ingrediente de primera para rellenar unas sencillas y sanas empanadillas.

Y decimos sanas porque, en vez de freír, las hornearemos.

Ingredientes (unas 12 empanadillas aproximadamente):

  • La cabeza y puntas de un pulpo mediano
  • 100g de espinacas
  • 2 ajos tiernos
  • 1 cucharada de uvas pasas
  • 1 cucharada de piñones
  • 12 obleas de empanadilla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Cúrcuma en polvo
  • Pimentón tap de cortí

Para elaborarlas, en primer lugar precalentaremos el horno a 190º.

Picamos bien esos retales de pulpo y los reservamos para, a continuación limpiar y cortar en aritos un ajo tierno al que únicamente quitaremos la capa exterior y las puntas que puedan estar feas, así como el pedúnculo. Lavamos las espinacas, escurrimos bien y, en caso de ser necesario, les retiramos nervios más gruesos de la hoja. Salteamos junto con el ajo tierno en una sartén a fuego vivo con una cucharadita de aceite de oliva virgen extra ya caliente. Agregamos una cucharada de uvas pasas y una de piñones. Salpimentamos al gusto, condimentamos con pimentón tap de cortí o pimentón picante en caso de querer darle un poco de ‘alegría’.

Por último, añadimos el pulpo picado, mezclamos bien todos los ingredientes removiendo con una cuchara de madera hasta que la espinaca esté bien pochada. Dejamos que se temple.

Sobre una superfície plana, disponemos una oblea de empanadilla (sin quitarle el papel separador con el que se comercializan), colocamos una cucharada del relleno en el centro. Cerramos la empanadilla realizando unos pliegues procurando presionar bien para que no se abran demasiado y las colocamos sobre una bandeja de horno sin retirar el papel, que nos servirá para evitar que se peguen.

Por último, batimos en un bol aceite de oliva virgen extra con una pizca de cúrcuma en polvo y, con la ayuda de un pincel pintamos las empanadillas.

Introducimos en el horno durante unos 20 minutos o hasta que estén bien doraditas.

06

06 2019

Vasitos de plátano flambeado y yogur

En ocasiones la fruta nos madura a un ritmo más acelerado de lo que desearíamos y, aunque su aspecto exterior las condene al irremediable cubo de basura, a veces aún tienen mucho que ofrecer retirando las zonas echadas a perder.

Si nos encontramos con unos plátanos ennegrecidos por fuera, puede que incluso algo reblandecidos, vale la pena pelarlos y evaluar su estado real. Puede que no los podamos salvar en su totalidad, pero con los trozos aún aptos se puede preparar un postre rápido pero delicioso.

Ingredientes para 3 vasitos:

  • Trozos de plátano muy maduro
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 2 cucharadas de panela o azúcar moreno
  • 1 chorrito de ron
  • 1 yogur griego

Comenzamos por pelar los plátanos, descartando las zonas muy pasadas (normalmente ya transparentes o ennegrecidas) así como las fibras.

Colocamos una sartén al fuego a media potencia con la mantequilla. Cuando se haya derretido, sin llegar a burbujear, agregamos la panela. Subimos un poco el fuego mientras removemos con una cuchara de madera. Cuando los granos de azúcar se hayan deshecho, añadimos el plátano sin dejar de remover y sin importarnos que la fruta se vaya desintegrando. Pasados cuatro minutos, subimos el fuego al máximo y regamos con un chorrito de ron hasta que el contenido de la sartén burbujee de modo que el alcohol se evaporará.

Reservamos y dejamos templar.

Para montar los vasitos, disponemos unas cucharadas de yogur griego y cubrimos con una buena capa del plátano flambeado. Lo podemos servir al momento, con el plátano aún tibio o bien después de enfriarlos en la nevera.

30

05 2019

Mojo verde de mejorana

Cuando llega el tiempo de floración de hierbas aromáticas como la albahaca o la mejorana, los que las conocen saber que hay que decidir entre la bella estampa que ofrecen o alargar la duración de la planta, ya que las espigas de flores les restan la vigorosidad que necesitan para que de ellas sigan brotando las hojas con las que aromatizamos nuestros platos.

Para ello es necesario ir cortando las espigas a medida que brotan y, precisamente con ellas y las flores que contienen preparamos un mojo que podremos degustar con unas buenas papas arrugás o una carne a la plancha.

Ingredientes:

  • 1/2 taza de hojas, cogollos y flores de mejorana
  • 1/4 de taza de aceite de oliva virgen extra
  • el zumo de 1/2 limón
  • 1 diente de ajo
  • 5 almendras tostadas
  • sal

Para elaborar el mojo, dispondremos de un generoso ramo de espigas de mejorana que lavaremos generosamente con agua.

Separamos las hojas y flores de las ramitas más leñosas, lo cual nos resultará en media taza aproximadamente de hojas, cogollos y flores.

Introducimos la mejorana en una batidora de vaso junto con un cuarto de taza de aceite de oliva virgen extra, el diente de ajo pelado, la almendra tostada, el zumo de limón y sal. Emulsionamos bien con la batidora hasta que se forme una salsa bien trabada.

23

05 2019

Dip de salmón y pepinillos agridulces

Pescados a la plancha o al vapor, en ausencia de salsa no son muy apetecibles de un día para otro, ya que el proceso de recalentado no hace más que resecarlo y hacerlo menos gustoso.

De modo que, si no hemos calculado bien las cantidades y nos ha sobrado un buen pedazo de pescado, lo mejor es optar por su consumo en frío.

Desmenuzado en una ensalada o bien preparando una crema que tanto nos puede servir para sencillamente dipear como aperitivo o incluso como entrante rellenando unas barquitas de endivia o unos huevos hervidos.

Ingredientes:

  • 50 gramos de Salmón a la plancha o al vapor
  • 1/2 pepinillo agridulce grande
  • 1/2 cebolla tierna, incluído el tallo verde
  • 3 cucharadas generosas de yogur griego
  • El zumo de medio limón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta
  • Eneldo
  • Pimienta cayena en polvo (opcional)

Comenzamos retirando las posibles espinas y restos de piel que pudiera tener el salmón.

A continuación, disponemos el pescado en un bol desmenuzándolo bastamente con los dedos o bien con la ayuda de un tenedor. Picamos bien menudos unos pepinillos estilo alemán y una cebollita tierna (si no tenemos, podemos sustituirla por un cuarto de cebolla fresca o bien una cucharada de cebolla frita).

Salpimentamos, espolvoreamos generosamente con eneldo y pimienta cayena molida. Regamos con el zumo de medio limón, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y, por último, añadimos yogur griego o queso blanco batido en función de que deseemos una textura más o menos espesa. Mezclamos bien con un tenedor hasta que todos los ingredientes estén integrados y ya estará lista para comer sobre una tostada o mojando directamente del bol con unos triángulos de maíz.

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05 2019