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Pencas de acelga azucaradas

A la hora de preparar las verduras para cocinar se tiene a veces la sensación de que, tras limpiarlas, hemos tirado más de la mitad. Es cierto que para determinadas elaboraciones hemos de quedarnos sólo con determinadas partes, pero no nos hemos de conformar con tirar el resto, simplemente recurrir al recetario tradicional o echar a volar nuestra creatividad para transformar las hojas más viejas de la alcachofa, las vainas de habas o guisantes, los troncos de coliflor o las pencas de acelga que nos quedan tras preparar una coca de verdura o una tortilla.

Ingredientes

  • Pencas de acelga
  • Una ramita de hierbabuena
  • 1 huevo
  • 1/4 de taza de leche
  • 1/2 taza de harina
  • 1/4 de cucharadita de levadura química
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Azúcar
  • Canela

Comenzamos retirando las fibras de las pencas con ayuda de un cuchillo.

Introducimos en un cazo con agua y una ramita de hierbabuena y hervimos durante unos 20 minutos.

Pasado ese tiempo, escurrimos las pencas y las sumergimos en un lebrillo con agua fría y cubitos. El agua helada parará la cocción así como también evitará que los troncos de la acelga oscurezcan.

Batimos un huevo en un plato hondo. Agregamos la leche y, mientras removemos, añadimos poco a poco la harina mezclada con la levadura hasta que quede una masa espesa.

Sentamos una sartén con aceite de oliva virgen extra a fuego vivo. Cuando esté bien caliente, pasamos una a una las pencas por la masa y las freímos hasta que tomen un tono dorado.

Extraemos y dejamos sobre el escurridor o papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.

Aún calientes, espolvorear con azúcar y un poco de canela.

Se pueden servir templadas o frías.

Arroz seco con coliflor

19

03 2020

Conejo con cebolla, pato con aceitunas, guisado de pescado… todos estos deliciosos platos tienen una cosa en común: sus ricas y sustanciosas salsas conseguidas gracias a un buen sofrito.

Si no tenemos problemas de conciencia a la hora de hacer barquitos con el pan, probablemente no contemos con el ingrediente base para preparar este plato, que no es otro que la salsa sobrante de un pollo guisado en el que había una buena dosis de cebolla.

Por poca salsa restante, nos servirá para dar un buen toque de sabor, dado que viene a ser como un caldo concentrado igualándola a un buen fondo, con la ventaja de que nos ahorra tener que hacer el sofrito.

Tirando del cajón de verduras, incluso con algún trozo de la carne del guisado, redondearemos este plato para 4 personas.

Ingredientes

  • 1 taza de salsa (si fuera menos, compensar con agua o caldo)
  • 2 ramilletes de coliflor
  • 1 taza de agua
  • 1 taza de arroz
  • Sal

En un cazo, ponemos a hervir la taza de agua.

Disponemos la salsa en una greixonera o paellera a fuego medio.

Cuando empiece a borbotear la salsa, corregimos de sal en caso de que sea necesario y tiramos el arroz. Removemos bien hasta que los granos queden completamente humedecidos.

Lavamos bien los dos ramilletes de coliflor (con el tronco cortado al ras) y los fragmentamos en flores de tamaño medio con los dedos. Los agregamos a la greixonera y volvemos a remover.

Cuando el agua ya hierva, la vertemos sobre el arroz, sacudimos la greixonera para repartir bien todos los elementos y avivamos el fuego hasta que rompa a hervir, cuando volveremos a bajar la llama al mínimo.

En ese momento, en caso de tener, agregamos los trozos de pollo o carne.

Pasados 20 minutos o cuando el arroz esté en su punto, apagamos el fuego, cubrimos con una tapadera y dejamos reposar durante 5 minutos antes de servir.

Estos arroces suelen ganar de un día para otro y si, sobre todo, en vez de con el microondas lo sofreímos con un buen chorrito de aceite de oliva virgen extra previamente aromatizado con unos ajos fileteados y una ramita de romero.

Escudella de garbanzos y calabacín

De todos es sabido que, cuando preparamos un hervido, gran parte de la sustancia y vitaminas de los ingredientes queda en el agua, así que ¿por qué no reutilizarla?

Un hervido básico de patata, zanahoria, col, judías verdes y pollo nos regalará un caldo base con el que preparar un reconfortante potaje de garbanzos al que añadiremos calabacín.

Ingredientes para 4 personas
  • 1l de caldo de hervido
  • 400g de garbanzos cocidos
  • 1 calabacín
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 2 huevos duros
  • 1 hoja de laurel
  • Tomillo
  • Sal

Para prepararlo, empezaremos eliminar los extremos de un calabacín, el cual cortaremos primero en cuatro cuartos y luego en rodajas de unos tres milímetros. Espolvoreamos con sal y dejamos en un colador para que suelten el agua amarga. Pelamos y picamos una cebolla, la cual sofreiremos en una cazuela con una cucharada de generosa aceite de oliva virgen extra. Mientras se pocha, pelamos una zanahoria, la cortamos primero por la mitad y luego a rodajitas finas. La agregamos a la cebolla junto al calabacín, que habremos enjuagado y escurrido bien. Añadimos 400g de garbanzos cocidos, una hoja de laurel, tomillo, sal y 1 litro de caldo del hervido.

Dejamos cocer a fuego lento durante una hora aproximadamente, tiempo en el cual preparamos un huevo duro por cada dos comensales.

Pasado ese tiempo y con los huevos ya pelados, ya podremos servir la escudella, que acompañaremos por medio huevo duro por persona.

Frit de troncos de alcachofa

07

11 2019

Ahora que ya volvemos a estar en temporada de alcachofas, no puedo evitar pensar en todos aquellos en que la menosprecian por el hecho de que, una vez limpias, se quedan en nada.

Es cierto que se desechan varias capas de hojas exteriores y, según la elaboración, el tronco se corta al ras dando esa impresión.

Precisamente, con esos troncos podemos preparar un gustoso frit que podríamos calificar de cocina rápida sana.

Ingredientes para 4 personas
  • Troncos de alcachofa (10 aproximadamente)
  • 2 manojos de sofrit (cebolla tierna)
  • 1/2 pimiento rojo
  • 4 dientes de ajo
  • 1 guindilla
  • 2 cucharadas de hojas de hinojo fresco
  • sal
  • pimienta
  • Aceite oliva virgen extra

En primer lugar, retiramos la capa exterior de los troncos de la alcachofa, eliminando así la zona más fibrosa. Si son muy gruesos los cortamos por la mitad a lo largo y a su vez en rodajas. Ponemos en remojo con una ramita de perejil fresco para que no se ennegrezcan.

Lavamos el pimiento, cortamos por la mitad y lavamos para retirar las semillas y vetas. Troceamos en cubitos.

Sentamos una greixonera sobre fuego suave con tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra, los dientes de ajo -sin pelar per habiéndoles practicado un golpecito para fisurar la piel-, los aritos de guindilla y el pimiento. No descuidamos y vamos removiendo de tanto en tanto.

Cuando el pimiento empiece a perder tersura, agregamos los troncos de alcachofa previamente escurridos, salpimentamos y tapamos la cazuela para que rehoguen un poco más rápido.

Entre tanto, cortamos el pedúnculo de los sofritos, retiramos la capa exterior, lavamos bajo el grifo y cortamos en aros anchos.

Cuando la alcachofa esté tierna, añadimos los sofritos y las hojas de hinojo. Mezclamos bien el contenido de la greixonera, apagamos el fuego y dejamos reposar 5 minutos con la tapadera puesta.

Servimos como entrante, como guarnición de una carne o pescado o simplemente acompañado de un huevo poché.

Duquesas de patata con queso

31

10 2019

Pocas cosas son tan sencillas pero tan deliciosas como un buen puré de patata casero. Es cierto que para muchos no merece la pena el trabajo que lleva hervir las patatas y pasarlas por el pasapurés o machacarlas a mano, y optan por comprar los sobres de copos de patata deshidratada que permiten servirlo en tan solo cinco minutos.
Tanto si se trata de puré de patata casero como precocinado, podemos preparar estas sencillas duquesas de patata con queso y aromáticas o especias al gusto, que tanto servirá de acompañamiento para cualquier otro plato, ya sea una sopa o una carne a la plancha o bien como quita hambre.
Para elaborarlas, podemos aprovechar tanto esos cantos de queso que a
veces quedan por la nevera y que ya han endurecido un poco, como queso
rallado del que solemos comprar para aderezar los platos de pasta y que, si no se consume a medio plazo, se puede echar inevitablemente a perder.

  • 250g de puré de patata (se presupone ya condimentado con mantequilla, sal, pimienta y nuez moscada)
  • 75g de queso rallado
  • 1 cucharada de orégano
  • 1 cucharada de mejorana
  • 1 cucharadita de cominos en grano
  • 1 huevo

Para elaborarlas, en primer lugar, precalentamos el horno a 180º.

En un lebrillo, introducimos el puré de patata, el queso, las aromáticas y los cominos (mejor si los machacamos previamente en el mortero) y mezclamos concienzudamente con ayuda de un tenedor de madera o cuchara. Corregimos de sal si fuera necesario.

Batimos el huevo bien y lo agregamos a la masa de patata, mezclamos a conciencia.

En una bandeja colocamos una hoja de papel de horno o esterilla de silicona y con una cuchara formamos bolitas de masa.

Espolvoreamos con la selección de aromáticas y especias y horneamos durante unos 30 minutos o hasta que estén las duquesas bien doradas.

Se pueden servir templadas, recién horneadas o bien prepararlas con antelación y darles un breve golpe de calor en el horno antes de comer, si bien a temperatura ambiente también resultan muy buenas como tentempié.

‘Velouté’de troncos de coliflor e hinojo

24

10 2019

Cuando cocinamos con coliflor, la mayoría de veces sólo utilizamos los ramilletes, descartando el tronco central, también incluso los más gruesos. En vez de tirarlos, se pueden guardar para elaborar cremas o para añadir a un arroz seco.

Para preparar esta velouté aprovechamos además del tronco y las hojas de la coliflor, las capas exteriores de unos bulbos de hinojo, las cuales se suelen retirar por ser más viejas y fibrosas.

Ingredientes para 4 personas
  • Tronco y hojas de una coliflor
  • Capas exteriores y troncos de 2-3 bulbos de hinojo
  • 1 puerro
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta

Así, en primer lugar, limpiamos un puerro retirando únicamente el pedúnculo y realizando un corte a lo largo de toda la hortaliza, de forma
que, al pasarla por agua lleguemos a todas las capas y no nos quede nada de tierra o arena.

A continuación, disponemos una olla con dos cucharadas de aceite de oliva
virgen extra sobre fuego moderado, en el que rehogaremos el puerro cortado en aros gruesos.

Entre tanto –sin olvidarnos de remover de tanto en tanto el puerro- repelamos con la ayuda de un cuchillo la capa externa del tronco de la coliflor y troceamos bastamente. Añadimos a la olla junto al puerro.
Cortamos las hojas y troncos del hinojo (incluido el perifollo) que ya habremos lavado previamente, y lo agregamos a la cazuela, salpimentamos, removemos, tapamos, bajamos el fuego y dejamos que termine de rehogar
durante unos 10 minutos.

Pasado ese tiempo, regamos con 750ml de agua y dejamos cocer durante otros quince minutos. Pasado ese tiempo, pasamos por pasa purés o bien procesamos en batidora de vaso hasta conseguir una crema
homogénea.

El último paso será pasar por un colador de malla fina para eliminar las fibras.
Servir caliente y regada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Carrilleras al champagne

17

10 2019

Ese culito de champagne o cava que se templa en la botella tras una celebración sin que haya más remedio aparente para él, nos puede inspirar un más que aparente guiso tal como estas sencillas carrilleras que invitan a mojar pan sin remordimiento.

En caso de tener un sobrante de champagne mayor al indicado, basta con restar la cantidad equivalente de agua.

Ingredientes
  • 4 carrilleras de cerdo
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 zanahoria grande
  • 1/2 taza de champagne
  • 2 tazas de agua
  • Pimienta negra en grano
  • Mejorana
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Para su elaboración, comenzaremos por sentar a fuego medio una cazuela con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente, pero sin que llegue a humear, sellamos las carrilleras por ambos lados.

Entre tanto, pelamos la cebolla y un diente de ajo y los picamos bien finos. Cuando las carrilleras estén doraditas, las sacamos de la olla y las reservamos.

En su lugar, pochamos la cebolla y el ajo con una pizca de sal.

Sin que se nos olvide remover el contenido de la cazuela de tanto en tanto, pelamos una zanahoria y la cortamos en juliana fina y, cuando la cebolla esté transparente, la agregamos removemos para integrarla. Regamos el champagne y el agua, introducimos las carrilleras y unos granos de pimienta negra.

Cubrimos la cazuela con su tapa y dejamos cocer durante media hora a fuego dulce.

Espolvoreamos con mejorana, corregimos el punto de sal y mantenemos en el fogón otros 10 minutos antes de servir.

Salteado de patatas y espinacas

10

10 2019

Una guarnición habitual para los asados son las patatas que, colocadas en forma de cama bajo el pollo o la porcelleta, se cuecen en los mismos jugos
de la carne.
En caso de que nos sobren, una solución rápida es saltearlas con un poco de aceite en la sartén y si las acompañamos con otras verduras, como por ejemplo, unas espinacas, constituirán por si mismas un buen entrante o incluso un plato único.
Para dar un poco más de consistencia al plato, podemos aprovechar para añadir unas mollitas de ese mismo asado en caso de que también haya sobrado, o bien aprovechar esa puntita de jamón o de butifarrón que ronda por la nevera.
Preparar este plato no nos llevará más de quince minutos y el resultado es más que aparente.

Ingredientes
  • Las patatas sobrantes de un asado
  • Un manojo de espinacas
  • 2 dientes de ajo
  • 2 aritos de guindilla
  • Sal

Así, pelamos los dientes de ajo y los fileteamos. Los disponemos en una sartén con una cucharada de aceite de oliva virgen y los aritos de guindilla si nos gusta el picante. Lo sofreímos a fuego medio y, cuando comience a dorarse el ajo, agregamos las patatas -en caso que sean trozos muy grandes las habremos cortado en piezas más reducidas- y subimos el fuego, al tiempo que removemos con una cuchara de madera. A continuación, añadimos un manojo de espinacas (unos 200g si las utilizamos congeladas y
sin descongelar) previamente lavadas y a las que habremos quitado los troncos más gruesos.
Seguimos removiendo y, cuando comiencen a pocharse, será el momento de incorporar el butifarrón o el jamón cortado a daditos. Removemos bien y
salpimentamos al gusto.
En caso de optar por las mollitas de asado, las sofreiremos junto con las patatas, antes de añadir las espinacas, ya que el sabor es más ligero que el del jamón o el butifarrón, a los que bastará un paso más breve por el fuego para aromatizar las patatas y espinacas sin llegar a disfrazar su sabor.
Por otra parte, si hemos servido solo la carne del asado, no está de más aprovechar los huesos y los jugos para obtener un delicioso caldo que nos puede servir para hacer una sabrosa sopa o de base para hacer un arroz seco, ya que el paso por el horno le confiere un sabor muy apreciado.

Timbal de pollo con salsa de tomate

03

10 2019

Para el que tiene la olla siempre en marcha para hacer caldo se le puede hacer difícil dar a basto para comer las tan socorridas croquetas, eso sin contar con que, no nos engañemos, llevan un trabajo que es mejor hacer de mes en mes por lo engorroso que puede llegar a resultar, sobre todo si a uno le gustan las croquetas melosas.

Ideal para salir del paso es este timbal, que combina las mollas que habremos extraído de las carcasas utilizadas para el caldo, con un puré de patata bien condimentado y con una salsa de tomate casera para aportar jugosidad al plato.

Ingredientes para 4 personas
  • 100g de mollas de pollo
  • 1 lata de tomates enteros o 5 tomates de pera frescos
  • 3 dientes de ajo
  • 3 patatas medianas hervidas
  • 25g de mantequilla
  • Sal
  • pimienta negra
  • Nuez moscada
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

En primer lugar, procedemos a preparar la salsa de tomate para lo que sofreímos una lata de tomates enteros pelados en una cazuela con dos cucharadas de aceite de oliva a fuego vivo. Mientras va sofriendo, aprovechamos para trocearlos con la ayuda de una cuchara de madera. Salpimentamos y dejamos cocer a fuego medio durante unos 25 minutos. Pasamos por el pasapurés.

Tras una larga cocción el pollo ya no es tan sabroso, así que tras picar a cuchillo las mollas, lo avivaremos un poco pasándolo por la sartén. Así, pondremos una cucharada de aceite a calentar en la sartén junto con el ajo pelado y picado.

Cuando empiece a tomar un tono color caramelo, agregamos el pollo picado y lo salteamos hasta que empiece a dorarse y reservamos.

En un lebrillo, chafamos con ayuda de un tenedor -o pasamos por el pasapurés con el tamiz de agujero más grande- la patata hervida y pelada (para que resulte más sencillo mejor si aún está templada)

Condimentamos con la mantequilla, sal, pimienta negra y nuez moscada en polvo. Agregamos el pollo sofrito y mezclamos bien.

Colocamos en el plato y servimos con la salsa de tomate aparte para que cada comensal se sirva a voluntad.

Coquitas de restos de trempó

26

09 2019

Probablemente sean los últimos días en los que aún se puedan encontrar tomates decentes en el mercado ahora que hemos dicho adios al verano.

Para los que amamos este fruto son días de consumirlos como si no hubiera un mañana, de ahí que lleguemos a perder la medida a la hora de preparar platos como el trempó.

Si hemos alargado demasiado las cantidades y nos ha quedado un táper de un día para otro, coincidiremos que el exceso de macerado en su aliño lo hará no tan gustoso para comer tal cual, pero sí para deleitarse sobre una coca en formato aperitivo.

Ingredientes para 4 coquitas
  • 2 tazas de trempó (ya aliñado)
  • 1/4 de taza de agua
  • 1/4 de taza de aceite de oliva virgen extra
  • Harina
  • Sal
  • 4 aceitunas negras de calidad

Encendemos el horno para precalentar a 190º.

En un lebrillo introducimos el aceite de oliva virgen extra, el agua y una pizca de sal. Al tiempo que removemos circularmente con un tenedor de madera, vamos añadiendo poco a poco harina. Cuando la masa forme una pelota en torno al tenedor y no esté pegajosa al tacto, la masa estará lista.

Dividimos la masa en 4 partes. Engrasamos la lata de horneado – o las 4 individuales si tenemos- y procedemos a extender dejando unos centímetros de separación entre una y otra cada bola de masa. Lo haremos con las yemas de los dedos, presionando hasta conseguir una base finita, pero lo suficiente gruesa como para aguantar el peso del trempó.

Introducimos en el horno durante unos 10 minutos para evitar que la base se humedezca en exceso y nos quede una coca extra crujiente.

Cubrimos con el trempó bien escurrido (no va de más estrujarlo un poquito con las manos), coronamos con la aceituna negra cada una de las coquitas y devolvemos al horno durante unos 20-30 minutos más o hasta que los bordes empiecen a tostarse.