Archivo de abril, 2020

Mousse de fresas con crumble de chocolate

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04 2020

Estos días es imposible salir de la frutería sin una cajita de fresas, ya que estamos en plena temporada y se convierten en postre de lujo tan solo aliñándolas con un chorrito de vinagre o zumo de naranja y algo de azúcar.

¿Cuántas veces nos encontramos en la nevera ese culito de ese zumo que han segregado con algunos trozos de fresa ya un poco pocha que no dan para una ración?

Se pueden pescar esos trozos de fruta y comérsela acompañando un yogur o acabar con ellas de pie frente a la nevera cuando acucia ese hambre de media tarde, pero también podemos convertirlas en un nuevo postre como esta mousse.

Ingredientes para 4 vasitos
  • 130g de fresas con media taza de sus jugos
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1/2 vaina de vainilla
  • 200g de nata para montar
  • 50g de harina
  • 50g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 65g de cacao en polvo
  • 35g de azúcar moreno
  • 35 de azúcar
  • 50g de cacahuetes tostados

Trituramos en la batidora de brazo las fresas con su zumo.

Vertemos en un cazo junto a las dos cucharadas de azúcar y la pulpa de la vaina de vainilla y sentamos a fuego medio.

Cuando rompa a hervir, apartamos del fuego y tamizamos para descartar las semillitas de la fresa. Dejamos enfriar por completo.

Montamos la nata bien fría hasta que forme picos.

A continuación añadir poco a poco el jarabe de fresa mientras con una lengua mezclamos con movimientos envolventes para evitar que la nata pierda aire.

Repartimos la mousse en los vasitos y refrigeramos cubiertos para que no absorban olor o sabor.

Para elaborar el crumble, mezclamos en un bol la mantequilla, harina, cacao, azúcar y azúcar moreno, el cacahuete molido y una pizca de sal. Trabajamos con los dedos hasta conseguir algo parecido a unas migas sueltas.

Disponemos un papel de horno sobre una bandeja y extendemos las migas de masa. Horneamos a 180º durante unos 20 minutos y dejamos enfriar.

Antes de servir la mousse, la coronamos con el crumble completamente frío o bien templado con un golpe de horno si preferimos contraste de temperatura.