Pencas de acelga azucaradas

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03 2020

A la hora de preparar las verduras para cocinar se tiene a veces la sensación de que, tras limpiarlas, hemos tirado más de la mitad. Es cierto que para determinadas elaboraciones hemos de quedarnos sólo con determinadas partes, pero no nos hemos de conformar con tirar el resto, simplemente recurrir al recetario tradicional o echar a volar nuestra creatividad para transformar las hojas más viejas de la alcachofa, las vainas de habas o guisantes, los troncos de coliflor o las pencas de acelga que nos quedan tras preparar una coca de verdura o una tortilla.

Ingredientes

  • Pencas de acelga
  • Una ramita de hierbabuena
  • 1 huevo
  • 1/4 de taza de leche
  • 1/2 taza de harina
  • 1/4 de cucharadita de levadura química
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Azúcar
  • Canela

Comenzamos retirando las fibras de las pencas con ayuda de un cuchillo.

Introducimos en un cazo con agua y una ramita de hierbabuena y hervimos durante unos 20 minutos.

Pasado ese tiempo, escurrimos las pencas y las sumergimos en un lebrillo con agua fría y cubitos. El agua helada parará la cocción así como también evitará que los troncos de la acelga oscurezcan.

Batimos un huevo en un plato hondo. Agregamos la leche y, mientras removemos, añadimos poco a poco la harina mezclada con la levadura hasta que quede una masa espesa.

Sentamos una sartén con aceite de oliva virgen extra a fuego vivo. Cuando esté bien caliente, pasamos una a una las pencas por la masa y las freímos hasta que tomen un tono dorado.

Extraemos y dejamos sobre el escurridor o papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.

Aún calientes, espolvorear con azúcar y un poco de canela.

Se pueden servir templadas o frías.

Acerca del autor

Lydia E. Larrey

Escribo sobre gastronomía, pero también disfruto poniéndome el delantal. Apasionada del aceite de oliva virgen extra. Hace ya más de cinco años que empecé a compartir recetas creadas a partir de sobras en la revista Brisas. No he inventado la pólvora, eso las abuelas de antes, que eran verdaderas Masters del Universo del birli birloke culinario. más recetas en www.disfroodtona.com

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  1. juan miguel marti #
    1

    Siempre lo he dicho, la HISTORIA SE REPITE…NO HAY NADA NUEVO BAJO EL SOL. Unas tías de mi madre, se vinieron a Chile desde España (Logroño) a principios del año 1900, naturalmente en barco y el cruce de la cordillera de los Andes, en burro…Era yo muy pequeño y recuerdo perfectamente, que nada se tiraba a la basura o era lo muy menos, todo servia para comer y lo tengo presente que de las cascaras de sandias y melones, hacían unas muy buenas mermeladas. Todo esto a propocito de de las pencas de las acelgas y los restos de vacuno, cordero, conejo o pollos, unas excelentes sopas….no eran grandes platos, pero todos comían Deberemos aprender nuevamente!!!!!!. Es bueno recordar estas cosas, para saber aprovechar los restos…..todo sirve.No olvido, las excelentes sopas de las cabezas de pescado que hoy en día se tiran…….Espero que esto sirva a muchas personas.

    • Lydia E. Larrey #
      2

      muchas gracias por tu comentario Juan Miguel, tal como dices es bueno recordar antiguas costumbres, sobre todo si nos conducen a buenos hábitos como es reducir el desperdicio de alimentos.

      un saludo



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