Archivo de octubre, 2019

Duquesas de patata con queso

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10 2019

Pocas cosas son tan sencillas pero tan deliciosas como un buen puré de patata casero. Es cierto que para muchos no merece la pena el trabajo que lleva hervir las patatas y pasarlas por el pasapurés o machacarlas a mano, y optan por comprar los sobres de copos de patata deshidratada que permiten servirlo en tan solo cinco minutos.
Tanto si se trata de puré de patata casero como precocinado, podemos preparar estas sencillas duquesas de patata con queso y aromáticas o especias al gusto, que tanto servirá de acompañamiento para cualquier otro plato, ya sea una sopa o una carne a la plancha o bien como quita hambre.
Para elaborarlas, podemos aprovechar tanto esos cantos de queso que a
veces quedan por la nevera y que ya han endurecido un poco, como queso
rallado del que solemos comprar para aderezar los platos de pasta y que, si no se consume a medio plazo, se puede echar inevitablemente a perder.

  • 250g de puré de patata (se presupone ya condimentado con mantequilla, sal, pimienta y nuez moscada)
  • 75g de queso rallado
  • 1 cucharada de orégano
  • 1 cucharada de mejorana
  • 1 cucharadita de cominos en grano
  • 1 huevo

Para elaborarlas, en primer lugar, precalentamos el horno a 180º.

En un lebrillo, introducimos el puré de patata, el queso, las aromáticas y los cominos (mejor si los machacamos previamente en el mortero) y mezclamos concienzudamente con ayuda de un tenedor de madera o cuchara. Corregimos de sal si fuera necesario.

Batimos el huevo bien y lo agregamos a la masa de patata, mezclamos a conciencia.

En una bandeja colocamos una hoja de papel de horno o esterilla de silicona y con una cuchara formamos bolitas de masa.

Espolvoreamos con la selección de aromáticas y especias y horneamos durante unos 30 minutos o hasta que estén las duquesas bien doradas.

Se pueden servir templadas, recién horneadas o bien prepararlas con antelación y darles un breve golpe de calor en el horno antes de comer, si bien a temperatura ambiente también resultan muy buenas como tentempié.

‘Velouté’de troncos de coliflor e hinojo

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10 2019

Cuando cocinamos con coliflor, la mayoría de veces sólo utilizamos los ramilletes, descartando el tronco central, también incluso los más gruesos. En vez de tirarlos, se pueden guardar para elaborar cremas o para añadir a un arroz seco.

Para preparar esta velouté aprovechamos además del tronco y las hojas de la coliflor, las capas exteriores de unos bulbos de hinojo, las cuales se suelen retirar por ser más viejas y fibrosas.

Ingredientes para 4 personas
  • Tronco y hojas de una coliflor
  • Capas exteriores y troncos de 2-3 bulbos de hinojo
  • 1 puerro
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta

Así, en primer lugar, limpiamos un puerro retirando únicamente el pedúnculo y realizando un corte a lo largo de toda la hortaliza, de forma
que, al pasarla por agua lleguemos a todas las capas y no nos quede nada de tierra o arena.

A continuación, disponemos una olla con dos cucharadas de aceite de oliva
virgen extra sobre fuego moderado, en el que rehogaremos el puerro cortado en aros gruesos.

Entre tanto –sin olvidarnos de remover de tanto en tanto el puerro- repelamos con la ayuda de un cuchillo la capa externa del tronco de la coliflor y troceamos bastamente. Añadimos a la olla junto al puerro.
Cortamos las hojas y troncos del hinojo (incluido el perifollo) que ya habremos lavado previamente, y lo agregamos a la cazuela, salpimentamos, removemos, tapamos, bajamos el fuego y dejamos que termine de rehogar
durante unos 10 minutos.

Pasado ese tiempo, regamos con 750ml de agua y dejamos cocer durante otros quince minutos. Pasado ese tiempo, pasamos por pasa purés o bien procesamos en batidora de vaso hasta conseguir una crema
homogénea.

El último paso será pasar por un colador de malla fina para eliminar las fibras.
Servir caliente y regada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Carrilleras al champagne

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10 2019

Ese culito de champagne o cava que se templa en la botella tras una celebración sin que haya más remedio aparente para él, nos puede inspirar un más que aparente guiso tal como estas sencillas carrilleras que invitan a mojar pan sin remordimiento.

En caso de tener un sobrante de champagne mayor al indicado, basta con restar la cantidad equivalente de agua.

Ingredientes
  • 4 carrilleras de cerdo
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 zanahoria grande
  • 1/2 taza de champagne
  • 2 tazas de agua
  • Pimienta negra en grano
  • Mejorana
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Para su elaboración, comenzaremos por sentar a fuego medio una cazuela con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente, pero sin que llegue a humear, sellamos las carrilleras por ambos lados.

Entre tanto, pelamos la cebolla y un diente de ajo y los picamos bien finos. Cuando las carrilleras estén doraditas, las sacamos de la olla y las reservamos.

En su lugar, pochamos la cebolla y el ajo con una pizca de sal.

Sin que se nos olvide remover el contenido de la cazuela de tanto en tanto, pelamos una zanahoria y la cortamos en juliana fina y, cuando la cebolla esté transparente, la agregamos removemos para integrarla. Regamos el champagne y el agua, introducimos las carrilleras y unos granos de pimienta negra.

Cubrimos la cazuela con su tapa y dejamos cocer durante media hora a fuego dulce.

Espolvoreamos con mejorana, corregimos el punto de sal y mantenemos en el fogón otros 10 minutos antes de servir.

Salteado de patatas y espinacas

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10 2019

Una guarnición habitual para los asados son las patatas que, colocadas en forma de cama bajo el pollo o la porcelleta, se cuecen en los mismos jugos
de la carne.
En caso de que nos sobren, una solución rápida es saltearlas con un poco de aceite en la sartén y si las acompañamos con otras verduras, como por ejemplo, unas espinacas, constituirán por si mismas un buen entrante o incluso un plato único.
Para dar un poco más de consistencia al plato, podemos aprovechar para añadir unas mollitas de ese mismo asado en caso de que también haya sobrado, o bien aprovechar esa puntita de jamón o de butifarrón que ronda por la nevera.
Preparar este plato no nos llevará más de quince minutos y el resultado es más que aparente.

Ingredientes
  • Las patatas sobrantes de un asado
  • Un manojo de espinacas
  • 2 dientes de ajo
  • 2 aritos de guindilla
  • Sal

Así, pelamos los dientes de ajo y los fileteamos. Los disponemos en una sartén con una cucharada de aceite de oliva virgen y los aritos de guindilla si nos gusta el picante. Lo sofreímos a fuego medio y, cuando comience a dorarse el ajo, agregamos las patatas -en caso que sean trozos muy grandes las habremos cortado en piezas más reducidas- y subimos el fuego, al tiempo que removemos con una cuchara de madera. A continuación, añadimos un manojo de espinacas (unos 200g si las utilizamos congeladas y
sin descongelar) previamente lavadas y a las que habremos quitado los troncos más gruesos.
Seguimos removiendo y, cuando comiencen a pocharse, será el momento de incorporar el butifarrón o el jamón cortado a daditos. Removemos bien y
salpimentamos al gusto.
En caso de optar por las mollitas de asado, las sofreiremos junto con las patatas, antes de añadir las espinacas, ya que el sabor es más ligero que el del jamón o el butifarrón, a los que bastará un paso más breve por el fuego para aromatizar las patatas y espinacas sin llegar a disfrazar su sabor.
Por otra parte, si hemos servido solo la carne del asado, no está de más aprovechar los huesos y los jugos para obtener un delicioso caldo que nos puede servir para hacer una sabrosa sopa o de base para hacer un arroz seco, ya que el paso por el horno le confiere un sabor muy apreciado.

Timbal de pollo con salsa de tomate

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10 2019

Para el que tiene la olla siempre en marcha para hacer caldo se le puede hacer difícil dar a basto para comer las tan socorridas croquetas, eso sin contar con que, no nos engañemos, llevan un trabajo que es mejor hacer de mes en mes por lo engorroso que puede llegar a resultar, sobre todo si a uno le gustan las croquetas melosas.

Ideal para salir del paso es este timbal, que combina las mollas que habremos extraído de las carcasas utilizadas para el caldo, con un puré de patata bien condimentado y con una salsa de tomate casera para aportar jugosidad al plato.

Ingredientes para 4 personas
  • 100g de mollas de pollo
  • 1 lata de tomates enteros o 5 tomates de pera frescos
  • 3 dientes de ajo
  • 3 patatas medianas hervidas
  • 25g de mantequilla
  • Sal
  • pimienta negra
  • Nuez moscada
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

En primer lugar, procedemos a preparar la salsa de tomate para lo que sofreímos una lata de tomates enteros pelados en una cazuela con dos cucharadas de aceite de oliva a fuego vivo. Mientras va sofriendo, aprovechamos para trocearlos con la ayuda de una cuchara de madera. Salpimentamos y dejamos cocer a fuego medio durante unos 25 minutos. Pasamos por el pasapurés.

Tras una larga cocción el pollo ya no es tan sabroso, así que tras picar a cuchillo las mollas, lo avivaremos un poco pasándolo por la sartén. Así, pondremos una cucharada de aceite a calentar en la sartén junto con el ajo pelado y picado.

Cuando empiece a tomar un tono color caramelo, agregamos el pollo picado y lo salteamos hasta que empiece a dorarse y reservamos.

En un lebrillo, chafamos con ayuda de un tenedor -o pasamos por el pasapurés con el tamiz de agujero más grande- la patata hervida y pelada (para que resulte más sencillo mejor si aún está templada)

Condimentamos con la mantequilla, sal, pimienta negra y nuez moscada en polvo. Agregamos el pollo sofrito y mezclamos bien.

Colocamos en el plato y servimos con la salsa de tomate aparte para que cada comensal se sirva a voluntad.