Archivo de septiembre, 2019

Coquitas de restos de trempó

Probablemente sean los últimos días en los que aún se puedan encontrar tomates decentes en el mercado ahora que hemos dicho adios al verano.

Para los que amamos este fruto son días de consumirlos como si no hubiera un mañana, de ahí que lleguemos a perder la medida a la hora de preparar platos como el trempó.

Si hemos alargado demasiado las cantidades y nos ha quedado un táper de un día para otro, coincidiremos que el exceso de macerado en su aliño lo hará no tan gustoso para comer tal cual, pero sí para deleitarse sobre una coca en formato aperitivo.

Ingredientes para 4 coquitas
  • 2 tazas de trempó (ya aliñado)
  • 1/4 de taza de agua
  • 1/4 de taza de aceite de oliva virgen extra
  • Harina
  • Sal
  • 4 aceitunas negras de calidad

Encendemos el horno para precalentar a 190º.

En un lebrillo introducimos el aceite de oliva virgen extra, el agua y una pizca de sal. Al tiempo que removemos circularmente con un tenedor de madera, vamos añadiendo poco a poco harina. Cuando la masa forme una pelota en torno al tenedor y no esté pegajosa al tacto, la masa estará lista.

Dividimos la masa en 4 partes. Engrasamos la lata de horneado – o las 4 individuales si tenemos- y procedemos a extender dejando unos centímetros de separación entre una y otra cada bola de masa. Lo haremos con las yemas de los dedos, presionando hasta conseguir una base finita, pero lo suficiente gruesa como para aguantar el peso del trempó.

Introducimos en el horno durante unos 10 minutos para evitar que la base se humedezca en exceso y nos quede una coca extra crujiente.

Cubrimos con el trempó bien escurrido (no va de más estrujarlo un poquito con las manos), coronamos con la aceituna negra cada una de las coquitas y devolvemos al horno durante unos 20-30 minutos más o hasta que los bordes empiecen a tostarse.

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09 2019

Fideus cremats

No vamos a proponer reutilizar un plato quemado, tampoco uno para los amantes del delicioso ‘socarraet’ en paellas y arroces, pero sí una deliciosa elaboración del recetario de los pescadores catalanes a partir de un caldo de las zonas más espinosas del congrio y su cabeza.

Se trata de un plato muy sabroso e ideal para preparar con antelación, incluso de un día para otro.

Para hacer el caldo únicamente debemos introducir en una olla los cortes del congrio junto con dos zanahorias lavadas y troceadas, el doble de su volumen en agua y sal. Cocemos a fuego vivo con la cazuela tapada durante unos 20 minutos, media hora máximo.

Pasado ese tiempo, pasamos por el colador chino presionando el pescado para que libere completamente los jugos. Si fuera necesario, colar esta vez con un colador de malla fina para eliminar posibles espinas.

Ingredientes para 4 personas
  • Caldo de congrio
  • 5 tacitas de fideos para fideuà
  • 5 hebras de azafrán
  • 1/4 de taza de hojas de perejil
  • 2 tazas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 ñora
  • 1 diente de ajo
  • Sal

Ponemos el aceite de oliva virgen extra en una sartén a fuego vivo y cuando esté bien caliente, freímos los fideos.

Cuando estén tostaditos y muestren algo así como ampollitas blancas, será el momento de extraerlos con ayuda de una espumadera.

Los dejamos escurrir sobre un colador colocado sobre un plato hondo para recoger el aceite.

Calentamos el caldo añadiendo una ñora -previamente retirados el rabito y las semillas- en una olla tapada a fuego medio, y preparamos la greixonera (cazuela de barro baja) en la que haremos los fideos.

Cuando rompa a hervir, vertemos en la greixonera sobre fuego medio 10 tacitas de caldo (dos por cada una de fideos)

Aprovechamos para extraer la ñora y, con ayuda de un cuchillo, separamos la pulpa de la piel y reservamos el resto del caldo en la olla con el fuego al mínimo por si lo precisamos más tarde.

Introducimos los fideos en el caldo de la cazuela de barro, el cual ya habrá vuelto a romper a hervir.

Entre tanto, preparamos una picada introduciendo en un mortero la pulpa de la ñora, las hebras de azafrán, el diente de ajo pelado y troceado, el perejil y una pizquita de sal. Majamos hasta conseguir una pasta.

Vertemos un poco de caldo en el mortero, removemos y vertemos la picada en la greixonera cuando el caldo apenas cubra los fideos, sacudimos un poco la cazuela de barro para que se reparta bien y suavizamos el fuego.

Pasados entre 20 y 30 minutos o cuando la pasta se haya bebido el caldo por completo y esté en su punto, apagamos el fuego y dejamos reposar tapado.

Servir acompañado por tiras de pimiento verde fresco, rabanitos y si se desea por alioli.      

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09 2019

Empanadillas de pera con nueces

Si nos encontramos con unas peras demasiado maduras como para disfrutarlas tal cual, podemos considerar hacer con ellas algún dulce, ya sea para postre como golosina de media tarde.

En este caso, se nos habían pasado irremediablemente dos piezas, por lo que decidimos convertirlas en relleno de unas empanadillas, aprovechando que en la nevera teníamos unas láminas.

Ingredientes
  • 2 peras
  • 6-8 láminas de empanadilla
  • 1/4 de taza de nueces peladas
  • 10g de mantequilla
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • canela en polvo

Para elaborarlas, en primer lugar, pelamos las peras retirando el corazón y -si fuera necesario- las zonas echadas a perder-. Las cortamos a cubitos.

En una sartén a fuego medio, derretimos la mantequilla. Cuando empiece a burbujear, agregamos la pera y removemos bien para que se impregne bien y espolvoreamos con el azúcar moreno.

Continuamos removiendo para ayudar a que se diluya el azúcar y espolvoreamos con una pizca de canela en polvo.

Cuando la pera empiece a tomar un color caramelo, retiramos del fogón y vertemos sobre un colador fino que habremos colocado sobre un cuenco con el objetivo de salvar el almíbar. Dejamos templar.

Cuando la fruta esté a temperatura ambiente, precalentamos el horno a unos 130˚ mientras hacemos las empanadillas.

Las láminas para empanadillas comerciales suelen venir con unos separadores de papel parafinado, los cuales aprovecharemos tanto para el preparado de la empanadilla como para su horneado.

Así, separamos la primera oblea sin retirar el papel que la acompaña y la emplazamos sobre la encimera.

Disponemos una cucharadita de postre generosa del relleno de pera en el centro y coronamos con algunos trozos de nuez.

Levantamos uno de los extremos de la lámina de pasta con ayuda del papel, con cuidado para que el relleno no se desplace fuera por los extremos, hasta unir con el extremo opuesto. Presionamos con la yema de los dedos hasta que quede bien sellada la empanadilla.

La colocamos sin quitar el papel en la placa de horno.

Repetimos la operación hasta agotar la pera.

Introducimos en el horno durante unos 15 minutos y, pasado ese tiempo, pintamos las empanadillas con ayuda de un pincel con el almíbar que habíamos reservado.

Volvemos a introducir en el horno durante otros 10 minutos o hasta que estén bien doradas. Retiramos cuidadosamente el papel de la base antes de que enfríen del todo.

Se pueden servir aún calientes solas o acompañadas por un helado de vainilla o bien ya a temperatura ambiente.

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09 2019

Crackers de arroz con especias

El arroz blanco es la típica guarnición de batalla que nos puede sacar de cualquier apuro, pues es un ingrediente que suele estar en todas las despensas.
También es cierto que si uno calcula mal la cantidad y hace de más,
corre el peligro de quedar perdido en un táper en la nevera in eternum.
Si preparamos estos crackers y los guardamos en un recipiente hermético en la nevera, los podremos consumir hasta una semana después a modo de mata hambre, solos o para bañar en hummus o guacamole.
Para elaborarlos, solamente tenemos que condimentar el arroz con las especias o hierbas aromáticas que más nos gusten o tengamos a mano, tales como curry, orégano, hierbas provenzales, guindilla… o por qué no, queso parmesano o un menorquín muy curado.

Ingredientes
  • 1 taza de arroz hervido
  • 1 cucharadita de semillas de sésamo negro
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de pimienta cayena
  • 1/2 cucharadita de sal

Mezclamos bien todos los ingredientes en un lebrillo.

Extendemos la mezcla formando una capa de un centímetro aproximadamente sobre una placa de horno que habremos protegido con papel apto para hornear o una esterilla de silicona.

A continuación, horneamos a baja temperatura colocando la bandeja en la
zona alta del horno, unos 90º durante 40 minutos o hasta que los granos se
hayan deshidratado, sin importar que se tuesten un poco de más los extremos.

Apagamos el horno y dejamos enfriar en su interior nuestra placa de arroz especiado.
Ya completamente fría, la troceamos con los dedos teniendo en cuenta que después las freiremos y doblarán su tamaño.
Calentamos aceite de oliva en una sartén a fuego vivo y freímos los crackers, mejor de dos en dos como máximo, pues se doran en cuestión de
segundos.

Los sacamos con ayuda de una espumadera y los dejamos enfriar sobre un colador (o papel de cocina) para eliminar el exceso de aceite antes de servirlos.

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09 2019