Archivo de junio, 2019

Carrilleras a la cerveza

Si abrimos una cerveza y no nos vemos con ánimo de acabarla, podemos redimir la mala conciencia dándole un buen uso preparando unas jugosas carrilleras de cerdo.

Ingredientes:

  •  1/4 de litro de cerveza
  • 4 carrilleras de cerdo
  • 2 puerros
  • 2 zanahorias
  • medio pimiento rojo
  • 1 patata mediana
  • 1 diente de ajo
  • unos aros de guindilla roja
  • Pimienta negra en grano
  • sal
  • Unas hojas de salvia fresca
  • Aceite de oliva virgen extra

Para prepararlas, en primer lugar, sentamos una cazuela sobre fuego moderado con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté bien caliente, sellamos las carrilleras hasta que estén doradas.

Mientras se doran las carrilleras,  aprovechamos para pelar dos zanahorias que cortaremos en juliana y para despepitar medio pimiento rojo que cortaremos en daditos.

Cuando estén las carrilleras, las extraemos y las reservamos.

Mientras el aceite de la cazuela vuelve a tomar temperatura, pelamos y laminamos un diente de ajo, cortamos unos aritos de guindilla roja y los sofreímos en el recipiente que tenemos en el fuego. Antes de que el ajo empiece a tomar color, agregamos el pimiento y la zanahoria al tiempo que removemos.

Retiramos el pedúnculo, las hojas exteriores y puntas mustias de dos puerros, pasamos por agua, troceamos menudo y lo añadimos al guiso. Salpimentamos, removemos y dejamos que se rehogue toda la verdura.

Regamos con 1/4 de litro de cerveza (o de la que dispongamos, bastará compensar con agua o caldo) y 1/2 litro de agua, añadimos unos granos de pimienta negra, una puntita de canela y por último las carrilleras y el jugo que hayan podido soltar. Subimos a fuego medio.

Pelamos una patata mediana, la cortamos a cachelos y la agregamos al contenido de la cazuela. Removemos y cubrimos con una tapadera. Moderamos el fuego y dejamos cocer unos 40 o 50 minutos.

A falta de 10 minutos para apagar el fuego añadimos unas hojas de salvia fresca picada.

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06 2019

Sopa asiática de salmón

La buena costumbre de indicar en la pescadería que no nos tiren ni cabeza ni espina del pescado recompensa con inigualables caldos que nos pueden servir de base para reconfortantes sopas, arroces o guisos en función del espécimen elegido sin apenas invertir tiempo y mucho menos esfuerzo.

Ingredientes para 4 personas:

  • la cabeza y espina de medio salmón
  • un puerro
  • 2 zanahorias
  • 4 tirabeques
  • 1 cebolla tierna
  • 1 guindilla roja fresca
  • Jengibre fresco
  • 7 briznas de cebollino fresco
  • Unas ramitas de cilantro fresco
  • Brotes de rábano
  • 1/2 limón

Retiramos el pedúnculo y hojas exteriores del puerro y lavamos las zanahorias. Troceamos todo bastamente y lo introducimos junto con el pescado y una pizca generosa de sal en una olla con  litro y medio de agua que sentaremos tapada sobre fuego vivo durante 20 minutos.

Colamos con colador chino, momento que aprovecharemos para retirar y reservar las mollitas del cogote y espina, a continuación presionaremos el contenido del chino con un mortero para extraer la máxima sustancia posible.

A continuación prepararemos todos los ‘tropezones’ que llevará esta sopa de corte oriental.

Lavamos los tirabeques, les retiramos las puntas y las fibras laterales. Troceamos con los dedos.

Retiramos las hojas exteriores de la cebolla tierna y laminamos, incluyendo el tallo verde.

Cortamos la guindilla a aros.

Pelamos el jengibre y cortamos 4 rodajitas.

Lavamos el limón (mejor si es ecológico para asegurarnos que la piel no contiene ceras) y con la ayuda de la mandolina, realizamos 4 lonchas finas.

Lavamos el cebollino y el cilantro. El primero lo picamos y del segundo nos quedamos únicamente con las hojas.

Pasamos por agua los brotes de rábano.

Disponemos tantos boles como se vayan a servir e introducimos en cada unos trozos de tirabeque, láminas de cebolla tierna, una rodaja de jengibre, unos aros de guindilla, un trozo de limón, unas hojas de cilantro, espolvoreamos con el cilantro y unas mollas de salmón. Agregamos una cucharadita de ketjap manis (salsa de soja indonesia) y otra de nuoc nam (salsa de pescado).

Ahora solo nos quedará regarlo todo con el caldo de salmón bien caliente y llevar a la mesa.

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06 2019

Ensalada de patata

Si nos sobra patata hervida y no tenemos ganas de grandes complicaciones, lo mejor es utilizarla para preparar una ensalada que nos puede servir de excusa para ir haciendo un poco de limpieza de nevera o despensa, ya que admite innumerables ingredientes.

Ingredientes:

  • Patata hervida
  • 1 tronco de apio
  • 1/2 cebolla blanca
  • 1/4 de remolacha cocida
  • 2 cucharadas de mayonesa
  • Sal
  • Pimienta
  • Perejil fresco picado
  • Pimentón

En primer lugar, cortaremos esos restos de patata cocida y pelada en trozos de tamaño mediano, sin que nos importe demasiado la forma y disponemos en una ensaladera.

Retiramos las fibras a un tronco de apio tierno, cortamos en rodajitas finas y dejamos en remojo en agua fría junto a media cebolla blanca que habremos picado finamente.

A continuación, troceamos también un poco de remolacha (ya hervida y pelada), la añadimos a la patata junto con la cebolla y el apio bien escurridos.

Aliñamos con una pizca de sal al gusto, dos cucharadas de mayonesa, un chorrito de aceite de oliva virgen extra, pimentón dulce o picante, una cucharada generosa de perejil bien picado y un chorrito de salsa estilo Perrins.

Mezclamos bien con ayuda de unas cucharas y guardamos en el refrigerador para que esté bien fresquita cuando se vaya a servir.

Esta ensalada se puede convertir en un buen plato único, ideal para los que comen de táper en el trabajo, con solo añadir algo de atún en conserva, unos trocitos de salchicha o huevo hervido… ni qué decir que los amantes de los encurtidos pueden aprovechar para incluir pepinillos, alcaparras o guindillas con los que, además de conseguir texturas crujientes, conseguirán un extra de sabrosidad.

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06 2019

Empanadillas de pulpo y espinacas

A la hora de preparar pulpo a la gallega, una vez hervido y troceado y a la hora de servir, se suelen descartar la cabeza y las puntas de los tentáculos ingrediente de primera para rellenar unas sencillas y sanas empanadillas.

Y decimos sanas porque, en vez de freír, las hornearemos.

Ingredientes (unas 12 empanadillas aproximadamente):

  • La cabeza y puntas de un pulpo mediano
  • 100g de espinacas
  • 2 ajos tiernos
  • 1 cucharada de uvas pasas
  • 1 cucharada de piñones
  • 12 obleas de empanadilla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Cúrcuma en polvo
  • Pimentón tap de cortí

Para elaborarlas, en primer lugar precalentaremos el horno a 190º.

Picamos bien esos retales de pulpo y los reservamos para, a continuación limpiar y cortar en aritos un ajo tierno al que únicamente quitaremos la capa exterior y las puntas que puedan estar feas, así como el pedúnculo. Lavamos las espinacas, escurrimos bien y, en caso de ser necesario, les retiramos nervios más gruesos de la hoja. Salteamos junto con el ajo tierno en una sartén a fuego vivo con una cucharadita de aceite de oliva virgen extra ya caliente. Agregamos una cucharada de uvas pasas y una de piñones. Salpimentamos al gusto, condimentamos con pimentón tap de cortí o pimentón picante en caso de querer darle un poco de ‘alegría’.

Por último, añadimos el pulpo picado, mezclamos bien todos los ingredientes removiendo con una cuchara de madera hasta que la espinaca esté bien pochada. Dejamos que se temple.

Sobre una superfície plana, disponemos una oblea de empanadilla (sin quitarle el papel separador con el que se comercializan), colocamos una cucharada del relleno en el centro. Cerramos la empanadilla realizando unos pliegues procurando presionar bien para que no se abran demasiado y las colocamos sobre una bandeja de horno sin retirar el papel, que nos servirá para evitar que se peguen.

Por último, batimos en un bol aceite de oliva virgen extra con una pizca de cúrcuma en polvo y, con la ayuda de un pincel pintamos las empanadillas.

Introducimos en el horno durante unos 20 minutos o hasta que estén bien doraditas.

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